
Con solapadas ansias, me aproximo hasta tu lecho. Agonizás vos, pero soy yo el condenado.
Con renovado instinto, me arrimo hacia tu rostro. Tu sonrisa es macilenta, pero la mía es fugitiva.
Con expectante deleite , observo tu final. El tuyo es inminente, el mío aun letalmente incierto.
Con los puños enhiestos, callo ante tu dolor, impetérrito. Con mi palabra ausente, soy partícipe de tu extinción.
Con mi mirada torva, hago elocuencia del desprecio. Con punzante silencio, voy amenizando este largo epílogo. TU largo epílogo.
Quiero ser intensamente tuyo en este instante, pero me repliego a ser sólo funesto testigo.
¿Y te preguntas por qué aun permanezco junto a ti?
Soy portador del vacío, el que una vez rehusaste abrazar, y ante el que hoy debes rendirte.
++ JADOSH ++
1 comentarios:
Me gustó muchísimo, Mat! Es breve pero muy conciso, una excelente prosa salida de la mano de un estimable escritor.
Cálido abrazo.
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