lunes 8 de junio de 2009

Begotten, descarnada realidad




Begotten (1991) es la primera película de Edmund Elias Merhige, director que se hizo famoso por La sombra del vampiro (en donde recrea la filmación del clásico del cine mudo Nosferatu y que tiene como protagonista a Willem Defoe). La trama de Begotten es imposible de resumir, explicar o, incluso, entender satisfactoriamente. Las interpretaciones han sido múltiples y no todas coincidentes; las valoraciones, contrarias. Intentaré plantearla en su forma más elemental: la historia comienza en el interior de una cabaña, donde un extraño hombre, «El Dios que se mata a sí mismo», se mutila y destripa con una navaja de afeitar. Luego, una vez muerto y rodeado de sangre y excrementos, entra en escena una mujer, también extraña, que estimula sexualmente al Dios muerto hasta hacerlo eyacular, con cuyo semen queda embarazada y da a luz a «El Hijo de la Tierra». Y luego, madre e hijo son apresados, torturados, asesinados y descuartizados por un grupo de hombres vestidos con túnicas, mientras que el ciclo de la naturaleza concluye y vuelve a nacer. Resumir la trama es inútil y casi una herejía, teniendo en cuenta la importancia que tienen las imágenes y la atmósfera por sí mismas.
A nivel argumental, podría decirse que Begotten es una interpretación sobre el ciclo de creación, muerte y regeneración del Mundo que tanto la naturaleza, como dioses y humanos llevamos a cabo en el tiempo mítico. Perdón si omito mayores detalles al respecto, pero es que si no fuera por los nombres de los personajes que leemos al final [dígase: “Dios suicidándose”, “Madre Tierra” e “Hijo de la Tierra”] Begotten es humus del caos, una invitación descarnada e irresistible a la especulación.

En cuanto al prodigio formal que esta ópera prima supone, hay que admitir que trasciende todas las técnicas tradicionales de hacer cine. Edmund Elias Merhige [quien no sólo dirigió el film, si no que lo produjo, editó y fotografió durante cuatro trabajosos años de su vida] ha postulado un nuevo lenguaje de construcción espaciotemporal, recurso que retomaría nueve años más tarde en su film “La sombra del Vampiro”, donde tiempo mítico y real conviven en el espacio de un set de filmación. Con maestría, dota a su film de un aura mística a través de capas de abstracción que impone desde el montaje [descansado, en detrimento de los movimientos espasmódicos de los actores a 20 cuadros por segundo], una banda sonora totalmente carente de música y diálogos [pero que lo dice todo con una efectividad conmovedora al trabajar con sonidos provenientes, en general, de fuentes no-diegéticas] y una fotografía que merecería un análisis aparte, pero que a grandes rasgos podría resumir de impactante blanco y negro sub o sobreexpuesto, con fantásticos toques de negativos en superposición y un granulado tan expresivo que se hace tumor en la retina.

En sus mejores momentos, Begotten provoca las mismas sensaciones de hiperrealidad que todos hemos experimentado en alguna noche febril [y hablo de 42º para arriba]: lo que percibimos está amplificado, distorsionado, cobra una quinta dimensión y se vuelve torturante a la vez que cautivador descubrir la fuente de esta invasión íntima a la que la razón no puede filtrar de ningún modo. Merhige utiliza la lógica y – si se me permite la expresión – la estética del sueño febril para volvernos el estómago de adentro hacia fuera y aún así, nos obliga a mantener la mirada fija en la pantalla sin pestañear un segundo... como aquél que no puede apartar los ojos de un horrible accidente de coches en la ruta.

Las consecuencias de este film pueden ser fantásticas como desastrosas, pero como toda consecuencia sólo puede evaluarse en retrospectiva [¿o no?]. Lo cierto es que los efectos secundarios de este indescriptible viaje llamado Begotten dejarán resaca durante varios días. Están avisados.


Ficha técnica
Año:1990
Dirección: E. Elias Merhige
Duración: 1h 18 m
Guión: E. Elias Merhige
Productores: E. Elias Merhige
Director de Fotografía: E. Elias Merhige
Dirección de Arte: Harry Duggins
Sonido: Evan Albam
Actores: Brian Salzberg Donna Dempsey Stephen Charles Barry
Dejo enlaces para su descarga

Y un excelente video que recopila imágenes de la película, con la música de Sopor Aeternus como telón.

6 comentarios:

BILLY-BOARD dijo...

AAAH NO INVENTES! YO TAMBIEN VI BEGOTTEN, ME PARECIO UNA ESTUPENDA REALIZACIÓN DE UN RELATO MÍTICO, CLARO, SUPE QUE ESTO ERA DESPUES DE VER LOS EXTRAS DEL DVD (JAJA) PERO EN SERIO ME GUSTO, POR QUE TE OBLIGA A PENSAR, A DESCIFRAR LOS SENTIMIENTOS EN AUSENCIA DE LAS PALABRAS, Y A ENCONTRAR FIGURAS ENTRE MANCHAS BLAQUINEGRAS. UN DIEZ!

Psycho dijo...

Jadin, Parece algo crudo el filme noir, pero lo bajare y lo vere. ¿Hay algun estilo de filme o fotos adicionales de como se hizo la pelicula o si tiene alguna historia que le de mas veracidad?

Un abrazo.

Melina B. dijo...

Hey!!! como va? hace rato no chusmeaba el blog. Esto llamó totalmente mi atención, ya empezé a descargarla ;)

Andre dijo...

Begotten! me pareció genial


El Holocausto Canibal, también muy recomendable.

Saludos!

Anónimo dijo...

Psycho, no se necesita 'veracidad' para disfrutar de una pelicula.

Miggy

Jadosh dijo...

Che a la boluda anónima, o Julia.
Te está haciendo falta vitamina P evidentemente,o la bien llamada pija. Y no es mi problema, ergo no rompas las bolas en mi blog. No alegué que esa reseña fuera de mi autoría, de lo contrario la habría firmado como con otros posteos.Obviamente que hay mejores maneras de decirlo pero es claro que sos un "troll" o una simple mogólica acéfala que se hace la mala en el ambiente blogeril a falta de una chota que arrase con su himen (aun tardíamente) Por tanto no te doy lugar en el blog, ni siquiera voy a bloquear los comments anononimos por que de seguro una golfa y cagona (por que la cagona sos vos que no da la cara) es capaz de abrirse una cuenta para bardear.. de tan al pedo que estás.. Chupala forra, no quieras andar haciendo "justicia blogeril", crecé un poco.