lunes, 23 de febrero de 2009

Dominación & Sumisión







La dominación y sumisión (D/S) es una practica del BDSM, que denomina a una serie de comportamientos y/o practicas sexuales basadas en el dominio de un individuo sobre otro; de manera sexual, o incluso trasvasando este contexto. Básicamente, en esta practica cada participante disfruta siendo dominado o dominante. Parte del objetivo, es que el sumiso de rienda suelta a sus deseos de sumisión reprimidos, entregándose hasta el punto en que ya no se controla a sí mismo; al desnudo.
La adrenalina de que el otro tome un control que uno no posee, pero al mismo tiempo sea todo consensuado. Para ello es esencial la confianza absoluta entre ambos, y la convicción de que ambas partes se beneficiarán a través de la experiencia; de que no será solo un divertimento pasajero. Quienes se involucran en este mundo, saben que no es una actividad del BDSM más.
Es habitual, que se firme un "contrato", en el que se dejan por escrito los límites --y que sirve a la vez como parte del "fetichismo" en torno al BDSM, ya que se trata de un contrato de servidumbre.
Cada rol posee un nombre en particular que los designa: los dominantes masculinos son denominados Doms, mientras que la dominante femenina es llamada Domme.
Es necesario aclarar la diferencia entre las dommes y las dominatrices, siendo estas últimas mujeres dominantes que se dedican profesionalmente a esto, obteniendo un rédito económico.
Los sumisos, tanto femeninos como masculinos, son llamados Subs.
Habitualmente el sumiso lleva un collar que lo identifica como tal.

En este ámbito también es común hallar individuos que pueden adaptarse fácilmente a ambos roles. A ellos se les llama Switch.

En una relación D/S, el contacto físico no es excluyente, pudiendo presentarse la dominación incluso de forma oral (incluso mediante conversaciones telefónicas)
La relación D/S puede ser a largo o corto plazo (no quiere decir que sea algo pasajero similar al sexo Express) íntima o anónima, pero incluso en este ultimo caso es necesario plantear de antemano los limites.
Por lo general en esta práctica todo es negociable, cada uno discute y manifiesta abiertamente sus fantasías y necesidades, con la idea de hallar puntos en común.
En algunos casos, la relación se manifiesta físicamente y de manera intensa, lo cual ya nos lleva a hablar de sadomasoquismo.
La dominación y la sumisión, el hecho de rendirse ante un líder, son manifestaciones intrínsecas del ser humano, e inherentes a la civilización. Cada uno toma un rol en la lucha por la supervivencia.
Esta en nuestra naturaleza, en todo caso el BSDM solo lo capitalizó.
Los involucrados en esta práctica suelen recalcar que la finalidad de la misma no es tanto el dolor, sino el intercambio de poder que por consenso que se genera en la pareja, el cual no necesariamente involucra la brutalidad de un castigo corporal, o de maltrato psicológico. La confianza y la comunicación son los pilares, la exploración de emociones usando la fuerza, se realiza con la plena convicción de no traspasar los límites de cada uno, en un sitio seguro para ambos.
Si una de las partes transgrede los límites impuestos previamente, el compañero debe cesar la actividad de inmediato, con el fin de que no dañe la ética y el respeto que deben ser necesarios en este tipo de prácticas.
Las motivaciones para desempeñar el rol de dominante pueden ser variadas; lo que está claro es que gran parte de su labor se basa en el ejercicio del poder con todo el riesgo que ello implica; sobre todo cuando es un dominante con baja autoestima, que arroja sus frustraciones sobre el sumiso, por ejemplo. Es en estos casos donde se hace énfasis en la diferencia entre un amo y la figura de un sádico.
Se considera que el amo ha de cuidar al sumiso y comunicarse con él, ya que este último le está entregando el mayor regalo que podría hacerle (solo hay que saber apreciarlo) y es la sumisión a sus deseos.
El ideal de un amo es que la obediencia no surja de un temor al castigo, sino que lo haga a partir del deseo de complacer al dominante, de que el sumiso confíe plenamente en su amo y entregue su voluntad a ciegas.
Del mismo modo que el sumiso ha de llevar a cabo una entrega física y psicológica y no un proceso de autodestrucción.
Mientras que el amo puede entregar cosas al sumiso, el sumiso se entrega al amo sin esperar recompensas (aunque las obtenga), siendo éstas un ingrediente esencial, y un poderoso incentivo para que el sumiso siga superando sus propios limites. El rol del sumiso también presenta riesgos cuando hay un afán autodestructivo, y se trata de cargar al amo de problemas propios, el intentar dejar de ser "yo" a través de la experiencia. Es verdaderamente un obstáculo cuando esta intención es explicita, y el sumiso intenta dominar desde su rol.


++ JADOSH ++
diversas fuentes consultadas, entre ellas

"Estudios sobre la dominación y la sumisión", de Thomas S. Weinberg

1 comentario:

Noelia Bartolomé dijo...

EXCELENTE COMO SIEMPRE, MI QUERIDO JADOSH...
COMPLETO Y CONCISO.
TE ACORDAS CUANDO TE LLEVE A UN CLUB SADO??? JAJJ AÑOS LUZ YA, ERAS UNA CRIATURA PURA E INOCENTE (?)
TE QUIERO MUCHISIMO, MI GOTIQUITO DE ESCRITORIO ^^